Dios creó la sabiduría al principio



22El Señor me tuvo al principio de sus caminos,
antes de que hiciera cosa alguna, desde antaño. PROVERBIOS 8, 22.


8, 22    El Señor me tuvo al principio de sus caminos

EL HIJO, ENGENDRADO DEL PADRE ANTES DE TODA LA CREACIÓN. Entended, oyentes, si es que habéis prestado antención, que esta descendencia es engendrada por el Padre antes de todas las criaturas -la palabra lo ha puesto de manifiesto-; ahora bien, todo el mundo convendrá en que lo engendrado es numéricamente distinto del que lo engendra. JUSTINO MÁRTIR, Diálogo con Trifón, 129, 4.

EL MUNDO FUE CREADO POR CRISTO, LA SABIDURÍA POR DIOS. Señor omnipotente; creaste el mundo por Cristo y... estableciste los días de fiesta para la alegría de nuestras almas; para que llegásemos a recordar la Sabiduría, creada por ti. Cómo por nosotros se avino a nacer de mujer, apareció en esta vida, manifestando en su bautismo que el mismo que lo recibía era Dios y hombre; padeció por nosotros tu beneplácito y murió, resucitando por tu poder. Y por esto, celebrando nosotros el día del domingo como fiesta de la Resurrección, nos alegramos en aquel que efectivamente derrotó a la muerte, y manifestó la vida y la inmortalidad. Constituciones apostólicas, 7, 36.

EL HIJO, EL UNIGÉNITO DEL PADRE, NO HA SIDO CREADO. El Hijo es el primer brote del Padre, no como hecho -puesto que desde el principio Dios, que es inteligencia eterna, contenía en sí mismo el Verbo, siendo eternamente racional-, sino como procediendo de Dios, cuando todas las cosas materiales eran de naturaleza informe y tierra inerte y estaban mezcladas las más gruesas con las más ligeras, para ser sobre ellas idea y operación. Y el Espíritu profético concuerda con nuestro razonamiento: "El Señor -dice- me creó principio de sus caminos para sus obras". Y en verdad, el mismo Espíritu Santo, que obra el los que hablan proféticamente, decimos que es una emanación de Dios, emanando y volviendo como un rayo del sol. ¿Quién, pues, no se sorprenderá de oír llamar ateos a quienes admiten a un Dios Padre y a un Dios Hijo y a un Dios Espíritu Santo, que muestran su potencia en la unidad y sus distinción el el orden? Y no se para aquí nuestra doctrina teológica, sino que decimos que existe una muchedmbre de ángeles y ministros, a quienes Dios, Hacedor y Artífice del mundo, por medio del Verbo que de Él viene, distribuyó y ordenó para que estuvieran en torno a los elementos y a los cielos y al mundo y a lo que en el mundo hay, y cuidaran de su buen orden. ATENÁGORAS, Discurso en favor de los cristianos,10, 3-5.

LA PALABRA DE DIOS ES LA SEGUNDA PERSONA, HIJO ÚNICO Y PRIMOGÉNITO DEL PADRE. Esta energía y esta disposición del conocimiento divino se muestra también en la Escritura con el nombre de "Sabiduría". En efecto, ¿qué cosa más sabia hay que la razón o la palabra que se pretenda decir de Dios? Así pues, escucha a la Sabiduría, constituida como segunda Persona: "El Señor me creó principio de sus caminos, para la creación de sus obras, antes de hacer la tierra, antes de colocar las montañas; antes de todos los collados me ha engendrado", ciertamente creando y engendrando en su conocimiento... Procediendo de Él, hizo a su Hijo, que es primogénito en cuanto que es el único engendrado por Dios, precisamente del seno de su corazón. TERTULIANO, Contra Práxeas, 6, 7.

LA CREACIÓN HA VENIDO A LA EXISTENCIA POR LA PARTICIPACIÓN EN LA SABIDURÍA QUE ES CRISTO. Si alguien fuera capaz de concebir mediante el pensamiento una existencia incorpórea, formada de toda clase de ideas y que abrazara los principios del universo, como existencia viva y animada, conocería la Sabiduría de Dios, que está por encima de toda criatura y que dice de sí misma con razón: "Dios me ha establecido como el principio de sus caminos en vista de sus obras". Y debido a que Dios la ha establecido, toda criatura puede subsistir porque participa de la Sabiduría divina, según la cual ha sido creada. En efecto, según el profeta David, Dios ha hecho todo en Sabiduría.
Muchas criaturas han nacido gracias a la participación de la Sabiduría, pero sin adueñarse de aquella por la que han sido establecidas. Muy pocas comprenden la Sabiduría, no sólo la que se refiere a sí mismas, sino también la que se refiere a otras muchas cosas; en cambio Cristo es todo sabiduría.
Todo sabio participa de Cristo en la medida en que es capaz de la Sabiduría, en tanto en cuanto Cristo es Sabiduría; de la misma manera que todo el que posee poder obtiene un poder superior en la medida en que participa de Cristo, en tanto en cuanto Cristo es poder. ORÍGENES, Comentario al Ev. de Juan, 1, 9, 55. 

DISTINCIONES ENTRE EL DIOS-PALABRA Y EL HOMBRE QUE RESUCITÓ. El hombre que murió y resucitó al tercer día y, cuando María deseaba tocar con la perseverancia de su alma los santos miembros, replicando exclamó: "No me toques pues todavía no he subido a mi Padre. Ve a mis hermanos y diles: Subo al Padre mío y al Padre vuestro, al Dios mío y al Dios vuestro". El "todavía no he subido a mi Padre" no lo pronunció la Palabra divina, que proviene del cielo y que habita en el seno del Padre, ni la Sabiduría que envuelve todas las cosas creadas, sino que lo pronunció aquel hombre mismo, compuesto de miembros de todas las clases, el que resucitó de entre los muertos, que después de la muerte todavía no había subido al Padre y que guardaba en sí la primicia de su procedencia. EUSTAQUIO DE ANTIOQUÍA, Discurso sobre el texto "Dios me ha creado al comienzo de sus caminos", fragmento 24.

"CREACIÓN" INDICA RELACIÓN. Siendo, como es, eterna la Sabiduría, no está sujeta al tiempo. El comienzo viene ciertamente, uncido a un mismo yugo con las cosas creadas. El Hijo de Dios existe antes de la creación, como Sabiduría que es. Por eso, dice: "El Señor me creó", no hay que entenderlo como referido a sus sutancia, sino a su relación con las criaturas. Cuando la Sabiduría dice que fue creada antes que las obras, que existía al principio del camino creador y providente de Dios, es decir, es causa, está sirviéndose, al menos por ahora, de una forma de discurso elemental. El Hijo de Dios se hizo hombre al asumir la figura de un esclavo, pero a la vez es eterno y anterior al tiempo por cuanto es el Verbo de Dios. Se dice que "fue creado" porque nació de María haciéndose carne, para que quienes deseen caminar en pos de Dios y en dirección a Él, le tengan como maestro, pues es el modelo de forma de vida más perfecta y ofrece su enseñanza a quienes le siguen. Y que la palabra "creó" no se refiere siempre a la sustancia lo evidencian las siguientes palabras de David: "¡Crea en mí un corazón puro, oh Dios!". Pide, en efecto, un corazón, pero no como si no tuviera ya uno, sino que al habérsele ensuciado, lo quiere de nuevo esta vez limpio. También Pablo cuando habla de "crear" un único hombre nuevo a partir de dos, no se refiere a la sustancia del ser humano, sino a la unidad que emana de la concordia. Es por ello que en este pasaje los exegetas tarducen: "Me creó". DÍDIMO EL CIEGO, Comentarios a los Proverbios, Fragmento, 8, 22. 

EL CREADOR DE TODO LO CREADO. La verdad misma muestra que el Logos no forma parte de las cosas creadas, sin que, más bien, Él es el creador. El asumió un cuerpo creado y humano para, renovándolo en su cualidad de Demiurgo, divinizarlo consigo mismo y para conducirnos a todos nosotros, por nuestra afinidad con Él, al reino de los cielos. El hombre no habría sido divinizado si hubiera estado unido sólo a una criatura, o si el Hijo no hubiese sido verdadero Dios; además, el hombre no estaría junto a Dios si el verdadero y natural Hijo de Dios no se hubiese puesto un cuerpo. Lo mismo que no hubiésemos sido liberados del pecado y de la maldición si la carne con la que se revistió el Logos no hubiese sido la naturaleza humana (ciertamente no tenemos nada común con lo que nos es extraño), igualmente, el hombre, no hubiese sido divinizado si el Logos que se hizo carne no proviniese naturalmente del Padre y no fuese de verdad suyo propio.
Esta unión, pues, se ha verificado porque lo que es hombre por naturaleza se unió a lo que por naturaleza es propio de la divinidad, y de esta manera la salvación y divinización del hombre resultaron seguras. Los que niegan que el Hijo deriva por naturaleza del Padre y que es de su misma sustancia, niegan también que Él haya recibido una verdadera carne humana de María siempre virgen. Los hombres no sacaríamos ningún provecho, si el Logos no fuese verdaderamente y por naturaleza Hijo de Dios o si la carne que asumió no fuese verdadera. ATANASIO, Discursos contra los arrianos, 2, 70.

DIOS Y SIERVO. Según su forma de Dios se dice: "Fui concebido antes que todos los collados", es decir, antes que las criaturas más sublimes, y [asimismo] en el Salmo: "Antes de la aurora te engendré", esto es, antes que todos los tiempos y todas las cosas temporales. Según su forma de siervo se dice: "Yahvé me creó en el principio de mis caminos". Según su forma de Dios se dice: "Yo soy la Verdad"; y según su forma de siervo: "Yo soy el camino". Siendo "el primogénito entre los muertos", trazó la senda de su Iglesia rumbo al reino de Dios y de la vida eterna; y así Cristo, cabeza del cuerpo, como guía de inmortalidad, fue creado en el principio de los caminos y de las obras de Dios. AGUSTÍN, De la Santísima Trinidad, 1, 12, 24.

CABEZA DE LA IGLESIA, CAMINO AL REINO DE DIOS. En efecto, el "principio de sus caminos" es la cabeza de la Iglesia, que es Cristo hecho hombre, por el que se nos ha dado un ejemplo para nuestra vida. Éste es el camino cierto por el que llegaremos a Dios... Al principio de sus caminos, fue creado como hombre el Verbo de Dios por el que todas las cosas han sido hechas. AGUSTÍN, La fe y el Símbolo de los Apóstoles, 4, 6, 9. 

EL PAPEL DE LA SABIDURÍA EN EL INICIO DE LA CREACIÓN. Los "caminos" del Señor son sus obras, cuya consideración lleva a los hombres a la fe y al conocimiento de Dios. "Pues desde la creación del mundo las perfecciones invisibles de Dios -su eterno poder y su divinidad- se han hecho visibles a la inteligencia a través de las cosas creadas". Sus caminos son también las mismas luces por las que Él se hace patente tanto a los ángeles como a los hombres. En el "principio de sus caminos" tuvo la sabiduría, porque en el principio de la creación tuvo al Hijo, el cual dispuso todas las cosas en Él. Y para que nadie piense que el Hijo comenzó a existir en el principio de sus caminos o en un tiempo ligeramente anterior, añadió expresamente lo que sigue [...]: "En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Todo se hizo por Él". Perezcan, pues, los que niegan el poder y la sabiduría de Dios, es decir, que Cristo fue engendrado por el mismo Padre desde el mismo principio y antes de todo lo que se pueda decir o pensar. Otra traducción empieza este versículo así: "El Señor me creó al principio de sus caminos para todas sus obras". Los Padres entienden que esto está dicho de la Encarnación del Señor,  afirmando que se habla ciertamente del don del misterio, al decir: el Señor me creó, y no el Padre me creó. Dicen: la carne percibe al Señor, la gloria designa al Padre; la criatura confiesa al Señor, la caridad reconoce al Padre como principio. También, refiriéndose a "en el principio de sus caminos", Él mismo dice: "Yo soy el camino", porque al resucitar de entre los muertos abrió el camino de su Iglesia hacia el reino de Dios, hacia la vida eterna. Y "para todas sus obras" porque fue creado de la Virgen para redimir las obras del Padre, asumiendo la carne para librarlas de la esclavitud de la corrupción; pues la carne de Cristo existe por causa de esas obras, la divinidad las precede. BEDA, Comentarios a los Proverbios, 1, 8. 



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 116-125
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

La llamada de la sabiduría




1¿No está gritando la sabiduría, y la prudencia alzando su voz?
2En la cima de las alturas, junto al camino, firme en medio de los senderos,
3junto a las puertas, a la entrada de la ciudad, en los umbrales de los portones grita con júbilo:
4"A vosotros, los hombres, grito, mi voz se dirige a los hijos de Adán.
5Los ingenuos adquirir astucia, los insensatos, adquirir cordura.
6Escuchad, que os anuncio cosas importantes, y abro mis labios con palabras rectas.
7Mi boca pronuncia la verdad, y mis labios abominan la maldad.
8Todos los dichos de mi boca son justos, nada tienen de retorcido ni falso.
9Todos son evidentes para el buen entendedor, y rectos para quien encuentra el saber.
10Tomad mi instrucción y no la plata, y la ciencia en vez del oro fino,
11que la sabiduría vale más que las perlas, y ni lo más apetecible se iguala".
12Yo, la sabiduría, habito con la sagacidad, y encuentro la ciencia de la reflexión.
13Temer al Señor es odiar el mal. Arrogancia y orgullo, conducta mala y boca falsa, yo detesto.
14Míos son el consejo y la destreza, míos el discernimiento y la fortaleza.
15Por mí reinan los reyes, y los magistrados promulgan justicia.
16Por mí gobiernan los príncipes, y los nobles administran justicia.
17Yo amo a los que me aman, y quienes me buscan de madrugada, me encuentran.
18Conmigo hay riquezas y gloria, gran fortuna y justicia.
19Más vale mi fruto que el oro, el oro fino, y mi ganancia, que plata escogida.
20Por las sendas de la justicia camino, por medio de los senderos del derecho,
21para legar bienes a mis amigos, y henchir sus tesoros. (PROVERBIOS 8, 1-21) 


8, 4    Mi voz se dirige a los hijos de Adán

DISTINTOS SIGNIFICADOS DE LAS PALABRAS. [La sabiduría], que se dirige a todos, amonesta a los sencillos a entender la astucia, y a los ignorantes a prestar atención, para que un lector aplicado y diligente pueda apreciar los diversos y variados significados de las palabras. Enseña, por tanto, que todas las cosas se realizan, se entienden, se alaban, se obtienen con sus métodos y sus leyes. HILARIO DE POITIERS, Sobre la Trinidad, 12, 44.

TRES MÉTODOS DE CONSEJO Y PERSUASIÓN. El Pedagogo utiliza la exhortación en aras del bien cuando dice, por boca de Salomón: "A vosotros, hombres, os llamo: a los hijos de los hombres dirijo mi voz: Escuchad, porque voy a deciros cosas importantes", etc. Da consejos saludables; y el consejo se acepta o se rechaza. Así lo hace por medio de David: "Bienaventurado el varón que no sigue el consejo de los impíos, ni se detiene en la senda de los pecadores, ni se sienta en el banco de los burlones, sino que se complace en la ley del Señor". Hay tres maneras de aconsejar: una consiste en echar mano de los jemplos del pasado, por ejemplo, mostrando el castigo que sufrieron los hebreos por haber dado culto idolátrico al becerro de oro; o el que sufrieron cuando fornicaron; y otros semejantes. Otra consiste en tomar ocasión de cosas presentes, que entran -por decirlo así- por los sentidos, como el consejo que recibieron los que preguntaban al Señor: "¿Eres tú el Cristo, o debemos esperar a otro? Id y decid a Juan: los ciegos ven, los sordos oyen, los leprosos son limpiados, los muertos resucitan; y bienaventurado aquel que no se escandalice de mí". Todo esto lo había profetizado David, cuando dijo: "Como lo habíamos oído, así lo hemos visto". La tercera manera de aconsejar toma ocasión acontecimientos futuros, e invita a prevenir sus consecuencias. Así, se dice: los que hayan caído en pecados "serán arrojados a las tinieblas exteriores: allí será el llanto y el rechinar de dientes"; y así otros similares. Todo esto pone de manifiesto que el Señor exhorta a la humanidad a la salvación, emplenado toda clase de medios. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, El Pedagogo, 1, 90, 1-91, 1.

8, 5-7    Los ingenuos, adquirir astucia, los insensatos, adquirir cordura.

NEGAR LA SALVACIÓN QUE SE RECIBE EN EL BAUTISMO. "Mi boca pronuncia la verdad y mis labios abominan la maldad". Por lo tanto, no reciben la salvación quienes se bautizan sin tener la verdad de la fe en el corazón y en la boca. Así, aunque posean la apariencia de la fe, que consta por el sacramento del bautismo, niegan el poder de la fe y no reciben ni la vida ni la salvación. FULGENCIO DE RUSPE, Cartas, 12, 7.

8, 9-11    Tomad mi instrucción y no la plata

CONCORDIA Y ARMONÍA ENTRE LA LEY Y LOS PROFETAS. El Señor "habló todo en parábolas y no decía nada sin parábolas". Pero si todo fue hecho por medio de Él y sin Él no se hizo nada", entonces también la Profecía y la Ley fueron hechas por Él, y fueron dichas en parábolas por medio de Él. Por lo demás, "Todas las cosas son claras para los entendidos", dice la Escrituras; es decir, para los que reciben y conservan conforme al canon eclesiástico la exégesis de las Escrituras declaradas por Él. Y el canon eclesiástico es el acuerdo y armonía de la Ley y de los Profetas con el Testamento transmitido a raíz de la venida del Señor. Ciertamente, a la gnosis sigue la prudencia, y a la prudencia la templanza. Hay que decir que la prudencia es una gnosis divina y que se encuentra en los divinizados, y que la templanza es mortal y se encuentra en los hombres que filosofan, aunque todavía no sean sabios. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Stromata, 6, 125, 1-4.

8, 15    Por mí reinan los reyes

INCLUSO LOS REYES Y LOS LEGISLADORES NADA PUEDEN SIN LA SABIDURÍA. Da el nombre de "reyes" a los apóstoles y a otros santos, como los legisladores y autores de ambos Testamentos, y a los escritores de la Iglesia. Ellos saben gobernar bien, primero a sí mismos y luego a la Iglesia que se le ha confiado. A los príncipes y poderosos los llama preceptores y receptores de los fieles. Pero todos ellos nada son sino es por la sabiduría, pues el Señor dijo: "Sin mí no podéis hacer nada". BEDA, Comentario a los Proverbios, 1, 8.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 112-115
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

  

Cuidado con los pecados y los delitos


16Seis cosas hay que detesta el Señor, y siete son las que abomina su alma: 
17ojos altaneros, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente,
18corazón que maquina planes maliciosos, pies presurosos para correr al mal,
19testigo falso que profiere mentiras, y sembrador de discordias entre hermanos.
20Guarda, hijo mío, el precepto de tu padre, no abandones la enseñanza de tu madre.
21Átalos siempre a tu corazón, cíñelos a tu cuello.
22Te guiarán en tu caminar, cuando estés acostado velarán por ti, y te harán pensar cuando te despiertes.
23Porque el mandamiento es una antorcha, la ley, una luz, y un camino de vida, las amonestaciones de la instrucción
24para guardarte de la mala mujer, de la lengua suave de extranjera.
25No desees en tu corazón su belleza, ni te dejes cautivar por sus miradas.
26La ramera se conforta con una hogaza de pan, pero la que tiene marido va a la caza de quien quiere.
27¿Se puede llevar fuego en el ragazo sin que se prenda la ropa?
28¿Se puede caminar sobre brasas sin quemarse los pies?
29Pues lo mismo el que se acerca a la mujer del prójimo, no quedará indemne quien la toque.
30¿No se desprecia al ladrón aunque robe para saciarse cuando tiene hambre?
31Si es sorprendido, restituirá el séptuplo, tendrá que dar todos los bienes de su casa.
32Quien adultera con una mujer que carece de inteligencia, quien lo hace se pierde a sí mismo.
33encontrará golpes e infamia, y no se borrará su afrenta,
34porque los celos encienden al marido, y no tendrá clemencia el día de la venganza;
35no aceptará compensación alguna, ni se aplacará aunque multipliques tus sobornos.
7.1Hijo mío, guarda mis palabras, conserva contigo mis mandamientos.
2Guarda mis mandamientos y vivirás, y mi ley, como la niña de tus ojos.
3Átalos a los dedos, escríbetelos en la tabla del corazón.
4Declara a la sabiduría: "Tú eres mi hermana". Llama al discernimiento: "Amigo",
5para que te proteja de la mujer ajena, de la extranjera de palabras suaves. 
6Estaba yo junto a una ventana de mi casa, mirando tras la celosía,
7y vi entre los ingenuos, distinguí entre los mozos, a un joven falto de inteligencia.
8Pasaba él por la plazuela, junto a la esquina, y se encaminaba hacia la casa de ella,
9ya anochecido, caído el día, a medianoche, en la oscuridad.
10Salió a su encuentro una mujer con aspecto de ramera y furtivas intenciones.
11Bullanguera y rebelde, no paraba los pies en casa.
12Unas veces en la calle, otras en las plazas, junto a cualquier esquina, estaba al acecho.
13Lo agarró, lo besó, y le dijo con descaro:
14"Tenía que ofrecer unos sacrificios de comunión, y hoy he cumplido mis votos.
15Por eso he salido a tu encuentro deseando verte, y te he encontrado.
16He cubierto mi lecho con colchas, con sábanas bordadas de Egipto.
17He perfumado mi cama con mirra, áloe y cinamomo.
18Ven, embriaguémonos de caricias hasta la mañana, deleitémonos de amores,
19que mi marido no está en casa, partió para un largo viaje,
20tomó consigo la bolsa del dinero, y no volverá a casa hasta la luna llena".
21Lo sedujo con muchos discursos, con el halago de sus labios lo provocó.
22Al instante se marchó tras ella, como buey que va al matadero, como ciervo atrapado en un lazo
23hasta que una flecha le atraviesa el hígado, como pájaro que se lanza a la red sin percatarse que le costará la vida.
24Ahora, hijos, escuchadme, prestad atención a los dichos de mi boca.
25Que no se descarríe tu corazón por los caminos de ella, no te extravíes por sus senderos,
26porque ha abatido muchas víctimas, y eran fuertes todos los que mató.
27Su casa tiene rampas al seol, que descienden a los antros de la muerte.
 PROVERBIOS 6, 16-7, 27


6, 16-19    Seis cosas hay que detesta el Señor, y siete son las que abomina su alma

MALAS ACCIONES DE LOS MIEMBROS DEL CUERPO. "Ojos altaneros, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente". [Salomón] acentúa las acciones malas de algunos miembros del cuerpo. Lo mismo que el ojo, la lengua y las manos actúan en los cuerpos, así también actúan la reflexión, el impulso y la deliberación del alma. Y no enumeró estos sentidos en nosotros de manera involuntaria, sino para que aprendamos a ser moderados con ellos, evitando el mal ejemplo. Esas personas que beben la sangre del Señor, al realizar acciones perversas están derramando sangre inocente. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario a Proverbios, 6, 17.

UN CORAZÓN IMPURO HACE A LOS MIEMBROS IMPUROS. "Corazón que maquina planes maliciosos". En efecto, si el corazón es impuro, también los demás miembros [del cuerpo] son impuros, de manera que hace llegar el veneno hasta las extremidades... Aquí [Salomón] entiende por "hermanos" a los que han conseguido la gracia de la adopción y están sometidos a Cristo, como padre. Cuando los pensamientos injustos y lascivos llegan a ellos intentan turbarlos, los inflaman con ira para que odien y con la concupiscencia que les induce a realizar acciones impuras. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario a Proverbios, 6, 18.

LA DISCORDIA, LO PEOR DE LOS SIETE PECADOS. Él enumera aquí siete pecados capitales. Sin emabargo los considera menores en comparación con la siembra de discordias, porque es un pecado mayor romper la unidad fraterna, fruto de la gracia del Espíritu Santo. Se puede tener "ojos altaneros, lengua mentirosa, manos que derraman sangre inocente, corazón que maquina planes maliciosos, pies presurosos para correr al mal". Pero esto no se puede juzgar del mismo modo que lo que dice después sobre la lengua mentirosa; pues se puede mentir, pero sin que vaya en contra del prójimo. El mismo san Agustín habla de ocho clases de mentiras en su libro sobre la mentira. Se puede, digo, hacer mal a uno mismo o a otros sin atentar contra la paz de la Iglesia. Pero es más grave lo que hicieron Donato, Arrio y sus seguidores porque, sembrando discordias, rompieron la concordia de la unidad fraterna. BEDA, Comentario a los Proverbios, 1,6.

6, 23 El mandamiento es una antorcha, la ley, una luz

LA LEY DE DIOS NOS ILUMINA. Salomón escribió: "Porque el mandamiento es una antorcha, la ley, una luz". Lo mismo que la ley que hay en el mundo llega y permite disipar las tinieblas a nuestros ojos corporales, así también la Ley de Dios, cuando es aceptada en la mente y en los corazones de la gente, los ilumina ciudadosamente y no permite que se dejen vencer por los golpes de la ignorancia o caer en medio del pecado. CIRILO DE ELEJANDRÍA, Comentario al Ev. de Lucas, 55.

6, 26-28    La que tiene marido va a la caza de quien quiere

EL PELIGRO DE LA CERCANÍA. Se debe destacar al mismo tiempo, la prudencia del Apóstol. Pues no dijo: Es bueno no tener mujer, sino "es bueno no tocar a una mujer"; como si ya el tocarla fuera peligroso, como si aquel que la toca no pudiera evitar lo que arrastra el alma preciosa de los hombres, lo que arrebata el corazón de los adolescentes. ¿Podría alguien llevar fuego en el ragazo sin quemarse? ¿O caminar sobre brasas sin arder? Pues lo mismo se quema al instante el que toca el fuego, así también el rozarse un hombre y una mujer hace sentir la propia naturaleza, y da a entender que son de sexo distinto. JERÓNIMO, Contra Joviniano, 1, 17.

UN BREVE PALACER NO MERECE UN CASTIGO ETERNO. "El precio de una ramera es apenas un pedazo de pan; pero la que tiene marido es una trampa para tu vida". Y esto, ved, hermanos cuán malo es, ya que por el espacio de una hora, en el que un infeliz se une a una ramera, se convierte en un extraño para la vida eterna y se hace sujeto de castigo eterno por el fuego. Y aunque se extendiese por espacio de cien años la infeliz delectación de la lujuria, no sería justo que por cien años de placer la infeliz alma soportara los eternos suplicios.

6, 30-32 Quien adultera con mujer carece de inteligencia

ROBAR POR AVARICIA ES PEOR QUE ROBAR POR HAMBRE. Si los esclavos fuesen ladrones, podría suceder que en extrema necesidad estuvieran obligados a robar, porque aunque se les dé la paga normal, ésta no satisface ni la necesidad ni la norma legal, pues puede cumplir la norma y no satisfacer el hambre. Por otra parte, la indigencia hace menos culpable la falta misma, porque, en la hipótesis de que alguien, a pesar suyo, se encuentre obligado a robar, es digno de perdón. También la sagrada Escritura parece excusar, al menos en parte, las ofensas de todos los miserables, cuando dice: "¿No se desprecia al ladrón, aunque robe para saciarse?". SALVIANO EL PREBÍTERO, Sobre el gobierno de Dios, 4, 3, 14.


7, 4    Declara a la sabiduría: "Tú eres mi hermana"

LA SABIDURÍA YA NO ES EXCLUSIVA. Es conveniente, además, que, hasta que no lleguemos a la perfección, la virtud del alma permanezca dentro de nosotros y sea propia; pero, llegados a la perfección y teniendo ya idoneidad para enseñar a otros, no debemos tener encerrada la virtud en el seno como si se tratase de la esposa, sino que, como hermana, hemos de darla en matrimonio a otros que la deseen. Así, a estos que son perfectos le dirá la palabra divina: "Di que la sabiduría es tu hermana". ORÍGENES, Homilías sobre el Génesis, 6, 1.

7, 6-23    Un joven falto de inteligencia

LA SEDUCCIÓN DE LO MUNDANO ES CONTRARIA A LA NATURALEZA. Ella se esfuerza en robar los corazones: inquieta en casa, deambulando por las plazas, pródiga en besos, carente de pudor, vestida con lujo y repintada en su cara. Puesto que no puede tener gracia verdadera de la naturaleza, con el insolente truco de una belleza artificiosa produce una atractiva apariencia externa, no su verdadera figura... Toma al asalto los muros de la mente humana con estas engañadoras palabras: "Tenía que ofrecer unos sacrificios de comunión, y hoy he cumplido mis votos. Por eso he salido a tu encuentro deseando verte, y te he encontrado. He cubierto mi lecho con colchas, con sábanas bordadas de Egipto. He perfumado mi cama con mirra, aloe y cinamomo. Ven, embriaguémonos de caricias hasta la mañana, deleitémonos de amores". Por boca de Salomón vemos descrita esa clase de prostituta. Ciertamente, ¿qué es lo más parecido a una meretriz sino el placer que se insinúa en ti por la ventana de tu casa, aproximándose primero con los ojos, y después entra, mientras tú contemplas la plaza, es decir, las calles públicas que recorren los paseos antes y no deseas contemplar con tu mente los profundos misterios de la Ley? Ella es, en verdad, la que con lazos muy resistentes trenza una relación íntima con nosotros, para que el que se recline permanezca atado. Ella disimula el ofrecimiento, la prostitución de su cuerpo, con la excusa de un engaño indigno, para seducir el ánimo de los jóvenes, alegando la ausencia del marido, es decir, el desprecio de la Ley. Ahora bien, la Ley está ausente en los pecadores, porque si estuviera presente no se cometería culpa alguna. Por eso dice: "Mi marido no está en casa, partió para un largo viaje llevando consigo la bolsa del dinero". ¿Qué diré al respecto sino que los ricos piensan que no hay nada que no esté supeditado a su dinero y que pretenden que la ley exista para su beneficio? El placer exhala su fragancia, porque no posee el perfume de Cristo; es decir, muestra tesoros, promete reinos, ofrece amores duraderos, asegura abrazos nunca experimentados, ciencia sin maestros, discursos sin tropiezos, una vida sin preocupaciones, un sueño dulce y un placer inagotable. Dice: "Enredándolo con su enorme adulación y atándolo con los lazos de sus labios lo ha conducido hasta su propia casa. Y él la ha seguido cayendo en su trampa"... Todo allí es confuso y no hay nada conforme al orden armonioso de la naturaleza. AMBROSIO, Sobre Caín y Abel, 1, 4, 14.      



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 105-112
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

Un padre a su hijo



1Hijo mío, si saliste fiador de tu prójimo, si estrechaste la mano de un extraño, 2si te has enredado con las palabras de tus labios, si quedaste atrapado por los dichos de tu boca, 3haz lo siguiente, hijo mío, para escapar pues caíste en manos de tu prójimo: ve, humíllate e importuna a tu prójimo.
4No concedas sueño a tus ojos, ni sopor a tu mirada.
5Escapa, como la cierva de la mano, como el pájaro de la mano del lacero.
6Vete donde la hormiga, perezoso, observa su conducta y hazte sabio:
7ella no tiene jefe, guardián, ni quien le mande;
8prepara en verano su sustento, almacena su comida en tiempo de siega.
9¿Hata cuándo, perezoso, estarás acostado? ¿Cuándo te levantarás de tu sueño?
10Un poco de dormir, un poco de sopor, otro poco de cruzar los brazos para reposar,
11y llegará como un vagabundo, tu propia miseria, y, como un hombre armado, tu indigencia.
12El hombre perverso, el varón malicioso, anda con boca retorcida,
13guiña los ojos, escarba con los pies, señala con los dedos,
14en su corazón hay falsedades, maquina la maldad, a cada momento siembra discordias.
15Por eso, de improviso llegará su ruina, de repente será destrozado sin remedio. PROVERBIOS 6, 1-15.


6, 1-2    Si saliste fiador de tu prójimo

RESPONSABILIDAD ANTE EL PRÓJIMO. Salir fiador del prójimo significa cargar con el alma de otro obligándose a salvarla. La mano del ministro queda ligada con un extraño, porque el alma queda obligada a soportar la carga de una responsabilidad que antes no tenía. Y comprometerse por las palabras de su boca, dejándose prender por ellas, significa que, cuando piense dar buenos consejos a sus fieles, antes, es necesario que él mismo viva lo que ha dicho. Por tanto, [el ministro] se compromete por las palabras de su boca, cuando por exigencia de la recta razón se reprime para que el camino de su vida no se desvíe a otro que no sea el de su enseñanza. En presencia del juez justo, él se ha comprometido a cumplir, en su propia conducta, lo que prescribe a los demás con su palabra. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral, 3, 4.

6, 3-4    No concedas sueño a tus ojos, ni sopor a tu mirada

ESTAR BIEN DESPIERTO POR DENTRO Y POR FUERA. A todo el que está puesto al frente de los demás para darles ejemplo, hay que exhortarle no sólo a que él mismo se cuide, sino también a que importune a su prójimo. No es suficiente que se cuide él, viviendo santamente, sino despierta de la torpeza del pecado a aquel a quien preside. Se dice con razón: "No concedas sueño a tus ojos, ni duerman tus párpados". Conceder sueño a los ojos significa que, se desentiende uno totalmente de sus fieles. Duermen los párpados cuando nuestros pensamientos, oprimidos por la pereza, hacen la vista gorda a lo que saben que tienen que decir a los fieles. Estar dormido profundamente es no conocer ni corregir las acciones de los que han sido encomendados. No estar dormido, sino desentendido, es saber lo que hay que reprender y, sin embargo, no enmendarles -por desidia- con las merecidas amonestaciones. Y, al descuidarlos, se apodera de los ojos un sueño total que, de ordinario, cuando el que preside no ataja el mal que conoce, por su negligencia, llega incluso a ignorar los pecados de sus fieles. Así pues, hay que exhortar a los que presiden, para que mirando a su alrededor tengan los ojos despiertos por dentro y por fuera; y procuren hacerse como los animales del cielo, que son presentados y descritos como llenos de ojos por dentro y por fuera. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral 3, 4.

6, 6    Vete donde la hormiga, perezoso

UNA COLONIA DE HORMIGAS ES COMO UN MONASTERIO. Acordándome de que Salomón nos remite a la laboriosidad de la hormiga y que con tal ejemplo espolea a las mentes perezosas, comencé a sentir la nostalgia de las celdas del monasterio y a echar de menos la similitud de aquellas hormigas con los monjes, entre los cuales trabajaba en común y, aunque nada sea propiedad de ninguno, todos poseen todo en común. JERÓNIMO, Vida de Malco, 7.

6, 8    Almacena su comida en tiempo de siega

APRENDER EL ORDEN DE LOS MONASTERIOS. Construye colmenares para las abejas, cosa a la que te invita los Proverbios, y de aquellos cuerpos menudos aprende el orden y la regia disciplina de los monasterios. JERÓNIMO, Cartas, 125, 11.

COMPARACIÓN ENTRE LA HORMIGA Y LA ABEJA. También se dice: "Mira, perezoso, a la hormiga, y sé más sabio que dicho animal" pues ella deposita alimento abundante y variado, durante la cosecha, para hacer frente al rigor del invierno. "Mira también a la abeja y aprende cómo trabaja". También ella se extiende por todo el prado produciendo un solo panal de miel. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Stromata, 1, 33, 5-6.

IMITAR A LA HORMIGA Y A LA ABEJA. Existe la hormiga laboriosísima para despertar al perezoso, al indolente, puesto que, cuando uno tiene una juventud ociosa, entonces ha de ser instruido por los animales irracionales, acusado por la divina Escritura, que dice: "Acércate a la hormiga, perezoso, arde en emulación mirando sus caminos y hazte más sabio que ella". Al ver que en el tiempo oportuno atesora comida para sí, imítala y atesora para ti frutos de buenas obras para el siglo venidero. Y también: "Acércate a la abeja, y aprende cómo trabaja"; cómo recorre flores de toda clase y fabrica miel para utilidad tuya; para que recorriendo tú también las divinas Escrituras afiances con fuerza tu propia salvación. CIRILO DE JERYUSALÉN, Las catequesis, 9, 13.

6, 11-14    Tu indigencia

LA POBREZA PROVIENE DE LA OCIOSIDAD. "Llegará, como un vagabundo, tu propia miseria, y, como un hombre armado, tu indigencia". No hay nada peor que la miseria. Llega inmediatamente al hombre ocioso con tal rapidez que supera en velocidad a los mejores corredores. En verdad, la miseria es por ello necesidad; la miseria es carencia de ciencia; la necesidad es carencia de virtudes. ¿No ves la importancia del trabajo? ¿No te enseñan los animales irracionales? ¡Apréndelo por la experiencia! ¡No pretendas aparecer más irracional que los animales irracionales! Huye, pues, de la miseria. ¿Que el trabajo es algo pesado? En cambio, fíjate en su fin. ¿Que la ociosidad es agradable? Fíjate en su final. Te ruego que no te fijes en los comienzos de las cosas, sino que mires en dónde terminan. Quien sale de su casa no pretende detenerse en el camino, sino que, una vez que ha comenzado a andar, sólo piensa en la meta. Con ese pensamiento comienza y desea unir el comienzo con el fin. En cambio, tú haces lo contario. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario a Proverbios, 6, 11.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 99-105
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

Fidelidad a la propia esposa



15Bebe el agua de tu aljibe, a raudales de tu propio pozo.
16¿Se van a derramar fuera tus fuentes, y tus acequias por las calles?
17Que sean para ti, para ti solo, sin compartir con extraños.
18Que tu fuente sea bendita, goza con la esposa de tu juventud,
19cierva de amores, gacela graciosa. Que tus pechos te embriaguen sin cesar, que su amor te fascine siempre.
20¿Por qué dejarte fascinar, hijo mío, por una mujer ajena, y abrazar el seno de una extranjera?
21Pues ante los ojos del Señor están los caminos del hombre, y sopesa todos sus senderos.
22Al malvado lo atraparán sus propias iniquidades, y se enredará en las cuerdas de su pecado.
23Morirá por falta de instrucción, sin advertir la magnitud de su necedad. (PROVERBIOS 5, 15-23)

5, 15-17    Bebe el agua de tu aljibe

LOS FRUTOS DE LA BÚSQUEDA PERSONAL. Hay que procurar el fruto de la alegría y del gozo. En ti se encuentra la dulzura de tu amabilidad; de ti brota, en ti permanece y se encuentra dentro de ti. Tú mismo debes buscar la alegría de tu propia conciencia. Por eso la Escritura dice: "Bebe el agua de tu aljibe, a raudales de tu propio pozo". AMBROSIO, Exámeron, 3, 12, 49.

TU PROPIO POZO. Procura, pues, también tú, que escuchas, tener tu propio pozo y tu propia fuente, para que, cuando tomes el libro de las Escrituras entre las manos, empieces a producir de tu propio pensamiento alguna interpretación, y, conforme a lo que aprendiste en la Iglesia, intenta beber también tú de la fuente de tu espíritu. El origen del agua viva está en tu interior; dentro de ti hay venas perennes y corrientes colmadas de sentido racional, si no están obstruidas por la tierra y los detritus. Haz lo necesario por excavar tu tierra y purificarla de la inmundicias, es decir, por remover la desidia de tu espíritu y sacudir la indolencia del corazón. ORÍGENES, Homilías sobre el Génesis, 12, 5.

USA TUS PROPIOS RECURSOS. "Bebe las aguas de tu propia cisterna" y de la fuente de tu piscina, es decir, no vayas a las fuentes de otro, sino reúne de tus propias corrientes los consuelos de la vida. ¿Tienes vasos de metal, vestidos, bestias de carga, utensilios de toda clase? Despréndete de ellos; acepta dejar todas estas cosas, excepto la libertad. BASILIO DE CESAREA, Sermones sobre las costumbres, 5.

SERÁ COMO UN MANANTIAL. "Bebe el agua de tu cisterna, los raudales de tu pozo...". Y según Isaías: "Serás como un huerto regado, como corrientes de aguas vivas que no se agotan jamás. Edificarán tus hijos las desiertas ruinas y alzarás los cimientos primeros, y te llamarán reparador de brechas y restaurador de caminos deshechos"... Y así toda la dirección que imprime a tu vida esa ciencia y tu meditación constante, como todos tus pensamientos y aun su orientación incierta, no serán más que una santa e incesante meditación de la ley divina. JUAN CASIANO, Colaciones, 14, 13.

5, 19    Gacela graciosa

LAZOS DE AFECTO Y CONSTANCIA. Considera cómo lo conduce hacia el vínculo del mismo yugo. Pues le muestra por medio del animal (la cierva) la pureza del placer, y por medio de la gacela hace presente la diligencia de la esposa y la amabilidad. Y dado que él conoce que hay muchas cosas tentadoras, decidió prudentemente poner el indisoluble vínculo del amor delante de ellos concediéndoles la constancia. Por lo demás, la sabiduría, como un ciervo, es capaz de rechazar las serpentinas doctrinas de los herejes y destruirlas. HIPÓLITO DE ROMA, Fragmentos sobre los Proverbios, 10.

5, 20    ¿Por qué dejarte fascinar?

NO PERMANECER ÚNICAMENTE EN LA EDUCACIÓN SECULAR. "No vayas frecuentemente tras los pasos de la extraña"; en efecto, anima a utilizar la cultura mundana, pero no a permanecer e instalarnos en ella. Así, pues, los dones concedidos oportunamente a cada generación para su bien son una educación preparatoria a la palabra del Señor. CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Stromata, 1, 29, 9.

5, 22    Al malvado lo atraparán sus propias iniquidades

ATRAPADOS POR LOS PROPIOS PECADOS. Teman los atados, teman los desatados. Los desatados teman ser atados; los atados oren para ser desatados. "Cada uno está atado por los lazos de sus pecados". Fuera de esta Iglesia nada se puede desatar. AGUSTÍN, Sermones, 295, 2.

NOSOTROS MISMOS NOS CASTIGAMOS. He afirmado anteriormente que Dios nos castiga por nuestros pecados y ahora digo que somos nosotros mismos los que nos castigamos, aunque parezca que me contradigo. Ambas cosas son verdaderas. En efecto, es Dios quien nos castiga, aunque en realidad somos nosotros por nuestra conducta, los que hacemos que nos castigue. Ahora bien, si somos nosotros la causa del castigo que Él nos manda, ¿quien puede dudar que somos nosotros mismos quienes nos castigamos por culpa de nuestros pecados? Todo el que pone la causa del castigo se castiga a sí mismo, como está escrito: "Al malvado lo atraparán sus propias iniquidades". En consecuencia, si los hombres malvados se encuentran atados con las solas cuerdas de sus propios pecados, es evidente que todo pecador, cuando peca, se ata a sí mismo. SALVIANO EL PRESBÍTERO, Sobre el gobierno de Dios, 8,1,8.

¡LAVAOS, PURIFICAOS! Cuantos os veis envueltos en el insoportable traje de las culpas y os sentís enredados en las cadenas de vuestros pecados, escuchad la voz del profeta: "Lavaos, purificaos; quitad de delante de mis ojos la maldad de vuestras obras", para que el coro de los ángeles pueda proclamad sobre vosotros: "Dichosos los que son perdonados de las culpas, y le han sido cubiertos sus pecados". CIRILO DE JERUSALÉN, Las catequesis, 1, 1.

5, 23    Morirá por falta de instrucción

EL DESTINO DE LOS PECADORES Y REBELDES. "Él morirá con los que carecen de instrucción; será sacado de la abundancia de su gordura". El que es cazado en la infracción de la ley y no está instruido, experimentará las mismas cosas que aquéllos. En efecto, el que tiene que ver con asesinos, es asesino.
Mira cómo muestra [Salomón] que la muerte es amarga cuando dice con quiénes morirá [el inicuo]. Es terrible, sin duda, abandonar la vida con mala reputación. La infracción de la ley multiplicó las cadenas, lo cual [Salomón] ha denominado necedad, de tal modo que la carne es destruida por las obras de la carne y le mantiene lejos de la vida que podría salvarle. Perece por su insensatez, no por la lujuria, ya que tenía su propia mujer, un medio legítimo de satisfacer el deseo. Por eso, nadie debe acusar a la naturaleza, sino a su propia intemperancia, la cual no es algo propio de la naturaleza. JUAN CRISÓSTOMO, Comentario a Proverbios, 5, 23.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 96-99
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

Cuidar la discreción




1Hijo mío, presta atención a mi sabiduría, inclina tu oído a mi prudencia, 
2para conservar la sagacidad y que tus labios guarden la ciencia.
3Porque los labios de la mujer ajena destilan miel, y su paladar es más suave que el aceite,
4pero al final es amarga cono el ajenjo, cortante como la espada de dos filos.
5Sus pies bajan a la muerte, el seol retiene sus pasos.
6No sopesa la senda de la vida, y sus senderos se descaminan sin que lo advierta.
7Ahora, pues, hijos, escuchadme, y no os apartéis de los dichos de mi boca.
8Aleja de ella tu camino, y no te acerques a la puerta de su casa,
9no sea que entregues tu dignidad a otros y tus años a alguien implacable;
10no sea que se sacien de tus bienes los extraños, de tus fatigas, en casa de extranjero,
11y tengas que gemir a la postre, cuando tu carne y tu cuerpo se consuman,
12y digas: "¿por qué aborrecí la instrucción, y mi corazón rechazó la corrección,
13y no escuché la voz de mis guías, ni presté oído a mis maestros?
14A punto estuve del colmo de la desgracia, en medio de la asamblea y de la comunidad. (PROVERBIOS 5, 1-14)

5, 1     Presta atención a mi sabiduría

GUARDA TUS PENSAMIENTOS. "Atiende a mi sabiduría, hijo mío; aplica tu oído a mi prudencia, para que guardes la reflexión". No hay en nosotros nada más fugaz que el corazón; porque se aleja de nosotros tantas veces como se desliza por malos pensamientos. Por eso, dice el salmista: "mi corazón me ha abandonado". Y, volviéndose a sí mismo, dice: "Tu siervo ha encontrado su corazón para orar a ti". Se encuentra el corazón, acostumbrado a huir, cuando se domina el pensamiento vigilantemente. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral, 3, 14.

5, 3-4    Al final es marga como el ajenjo

LA RECTITUD ES AMARGA EN SUS INICIOS PERO DULCE AL FINAL. "Lo que al principio parecía dulce al final es amargo como el ajenjo, cortante como la espada de dos filos". En cambio, la naturaleza de la justicia es contraria, sucede a la inversa. Al comienzo parece amarga, `pero al final es más dulce que la miel, porque produce los frutos de la virtud. ORÍGENES, Homilías sobre Josué, 14, 2.

EL EXPERTO TEÓLOGO Y DESVERGONZADO PECADOR. Si se vive en vergonzosa fornicación, ¿qué utilidad puede acarrear el conocer perfectamente las verdades sobre Dios? Y asimismo, si se pronuncian palabras impías ¿qué utilidad puede comportar el llevar una vida reconocidamente casta? Por tanto, el conocimiento de las verdades es un gran tesoro y una necesidad del alma prudente puesto que son muchos los que seducen por medio de vanas filosofías y falacias. Los paganos estragan con palabras suaves: "Porque los labios de la mujer ajena destilan miel". CIRILO DE JERUSALÉN, Las catequesis, 4, 2.

LA SATISFACIÓN DE LOS PECADORES DURA POCO TIEMPO. Cuando un pecador busca satisfación no encuentra el fruto agradable de su pecado, como dice la sabiduría de Dios: "Es dulce al pecador el pan del fraude, pero después se llena su boca de grava". "Porque los labios de la mujer destilan miel, y su paladar es más suave que el aceite, pero al final es amarga como el ajenjo, cortante como la espada de dos filos". Por eso el que come se alegra durante un poco de tiempo, pero después se abstiene durante mucho, porque el infeliz no sabía que los que se alejan de Dios fallecen. ATANASIO, Carta festiva, 7, 5.

LOS DOS CAMINOS: UNO HACIA LA MUERTE Y OTRO HACIA LA VIDA. En un brevísimo espacio de tiempo [el demonio], a través de un camino amplio y espacioso, conduce a la muerte a los soberbios y a los lujuriosos. Por el contrario, Cristo nuestro Señor, a través de un camino estrecho y angosto, conduce a la vida a los humildes y obedientes. Ambos caminos, tanto el amplio como el angosto, tienen un final y son brevísimos: ni el camino angosto se ha de trabajar por mucho tiempo, ni el amplio se ha de gozar por mucho tiempo. Y así, aquellos que le deleita el camino amplio y voluptuoso, después de un breve gozo tendrán un suplicio sin fin; y por el contrario, aquellos que siguen a Cristo por el camino angosto, después de breves angustias merecerán llegar a los premios eternos. Porque si un laico viviendo en el mundo tiene soberbia, esto es un pecado para él; pero, si la tuviera un monje, es un sacrilegio. Vosotros hermanos débiles mostraros de una manera tan santa, tan justa, tan piadosa, que vuestros méritos no sólo sean suficientes para vosotros, sino que también en este mundo puedan impetrar el perdón para otros pecadores. Porque si no refrenamos la lengua nuestra religión no es verdaera sino falsa; y sería mejor no hacer votos, que incumplir las cosas prometidas después de haber hecho el voto. CESÁREO DE ARLÉS, Sermones, 233, 7.

5, 8    Aleja de ella tu camino

HUIR DEL MAL. Tú huyes como conviene si tu corazón no imita los consejos de los pecadores ni sus pensamientos. Huyes como conviene si tu ojo rehuye las jarras y las copas para no nublarse mientras bebe de continuo. Huyes como conviene si tu ojo evita la lengua ajena para que la tuya guarde la verdad. Huyes como conviene si no respondes al irreflexivo conforme se merece su locura. Huyes como conviene si alejas tus pasos de la presencia de los necios. Así pues, si caes de repente como un guía malo y deseas huir como conviene, haz que tus caminos se encuentren lejos de sus discursos. AMBROSIO, Sobre la huida, 9, 56.

5, 9    No sea que entregues tu dignidad a otros

CREADOS A IMAGEN Y SEMEJANZA DE DIOS. ¿Qué hay que entender por extraños a nosotros, sino los malos espíritus, que han sido separados de la patria celestial? ¿Qué, por nuestra honra, sino que, aunque creados con cuerpos de barro, sin embargo, hemos sido hechos a imagen y semejanza de nuestro Creador? Y ¿quién es el cruel, sino aquel ángel apóstata que, por soberbia, se buscó para sí mismo la muerte y, aun perdido, no cesa de buscar la muerte para el género humano? Así pues, da su honra a gente extraña aquel que, creado a imagen y semejanza de Dios, emplea los años de su vida en complacer a los espíritus malignos. Además, entrega sus años a alguien cruel, aquel que hace uso del tiempo que ha recibido para vivir según la voluntad del enemigo que le domina para su mal. GREGORIO MAGNO, La regla pastoral, 3, 12.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 93-96
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ

El sendero recto del sabio



10Escucha, hijo mío, acoge mis palabras, y se multiplicarán los años de tu vida.
11Te guío por camino de sabiduría, te encamino por senderos de rectitud.
12Cuando andes no se trabarán tus pasos, y si corres, no tropezarás.
13Mantén la instrucción, no la pierdas, guárdala, que te da la vida.
14No vayas por la senda de los malvados, ni sigas el camino de los perversos.
15Evítalo, no pases por él, desvíate de él, y pasa de largo.
16Pues no pueden conciliar el sueño si no hacen el mal, pierden el sueño si no ponen tropiezos,
17pues el pan de que se alimentan es la maldad, y el vino que beben, la violencia.
18Pero la senda de los justos es como la luz de la aurora, cuyo resplandor avanza hasta pleno día.
19En cambio, el camino de los malvados es como las tinieblas: no saben dónde van a tropezar.
20Hijo mío, presta atención a mis palabras, inclina tu oído a lo que te digo.
21No se aparten tus ojos, pondéralas en tu corazón,
22pues son vida para quienes las encuentran, y medicina para todo su cuerpo.
23Con todo cuidado guarda tu corazón, porque de él brota la vida.
24Aparta de tu boca la falsedad, aleja de tus labios la calumnia.
25Que tus ojos miren de frente, y tu mirada sea recta.
26Sopesa el sendero de tu pie, y caminarás seguro.
27No te desvíes a derecha ni a izquierda. Aparta tu pie del mal. ( PROVERBIOS 4, 10-27 )


4, 10-11    Te guío por el camino de la sabiduría

¿MÁS DE UN CAMINO DE SALAVACIÓN? Uno sólo es el camino de la verdad; pero, es como un río que siempre fluye y en el que desembocan afluentes cada cual de un sitio. De ahí que inspiradamente se diga: "Escucha, hijo mío, y recibe mis palabras, para que se acrecienten los abundantes caminos de tu vida. Te enseño los caminos de la sabiduría, para que no te falten los manantiales", que brotan de la misma tierra. Y no enumeró tan sólo para un hombre justo los muchos caminos de salvación, sino que añade otras muchas vías de justificación para una multitud de justos, dándolo a conocer de la siguiente forma: "Los caminos de los justos brillan como una luz". CLEMENTE DE ALEJANDRÍA, Stromata, 1, 29, 1-3.

4, 16    Pierden el sueño si no ponen tropiezos

EL CÍNGULO DE PUEREZA. "Tened ceñidas vuestras cinturas", dice la Escritura. Donde la virtud sirve como ceñidor, allí es comprimida la pasión. Quien depone el ceñidor de la virtud no sabe vencer los vicios del cuerpo. Cíñete, pues con el cíngulo de la castidad, que es señal de la lucha cristiana, para cortar la cobardía disoluta de la carne, y permanezcamos vigilantes sin dormir a la espera de nuestro Rey, sin importarnos el sueño del mundo. "Pues no pueden conciliar el sueño -dice [la Escritura]- si no hacen mal. PEDRO CRISÓLOGO, Sermones, 22, 4.

4, 18    La senda de los justos es como la luz de la aurora

PARTICIPACIÓN DE LA LUZ VERDADERA. Quien se ha apartado de toda acritud y de todo mal olor carnal, y se ha elevado por encima de todas las cosas bajas y rastreras, o más bien quien, transportado por las alas de que hemos hablado, ha llegado a estar por encima del mundo entero, ese tal encontrará aquella única cosa que es digna de ser deseada. Él mismo será hermoso por haberse aproximado a la Belleza. Y una vez en ella, será luminoso y resplandeciente a causa de su participación en la verdadera luz. En la noche brillan los fulgores condensados de aire, que algunos llaman estrellas fugaces... Pues de igual forma que este aire que está alrededor de la tierra, se torna luminoso al ser elevado en lo alto por la fuerza de los vientos, transformado por la pureza del éter, así también la mente del hombre, al abandonar esta vida material y llena de polvo, tras ser purificada por la fuerza del Espíritu, se vuelve luminosa, se encuentra inmersa en la verdadera y sublime pureza, brilla en ella, se llena de sus resplandores, y se transforma en luz, conforme a la promesa del Señor, que anunció que los justos brillarán como el sol. GREGORIO DE NISA, Sobre la virginidad, 11, 4.

4, 23    Guarda tu corazón, porque de él mana la vida

NECESIDAD DE EXCLUIR A LOS DEMONIOS. Todo esto y cosas semejantes las conocemos muy bien nosotros, y por eso queremos guardar el precepto que se dijo místicamente: "Guarda con todo cuidado tu corazón", para que no penetre en nuestra mente nada diabólico ni un espíritu hostil lleve nuestra imaginación a donde le plazca. Pedimos, sin embargo, que brille en nuestros corazones "la iluminación del conocimiento de la gloria de Dios", por morar en nuestra imaginación el espíritu de Dios que nos pone ante los ojos las cosas de Dios; "porque los que se guían por el espíritu de Dios, ésos son hijos de Dios". ORÍGENES, Contra Celso, 4, 95.

NO PRESTES ATENCIÓN A LA SERPIENTE. La Escritura manda a cada uno: "Con todo cuidado guarda tu corazón", para que guardando cada uno en sí mismo la Palabra como en un paraíso, pueda gozar de la gracia, sin prestar oído a la serpiente, que se desliza por dentro y tienta con lo que engendra placer, de donde procede la cólera fraticida, mientras muere el alma que la ha engendrado. Pero quien escuche al Señor oirá las palabras: "Saciaos de la fe y de la esperanza, que son las que engendran el amor a Dios y a los hombres y confieren la vida eterna"...
La Palabra de Dios se adapta en conformidad a cada uno; en la medida que la poseáis con firmeza ella os poseerá más firmemente, y en la medida en que la guardéis ella os guardará. Ps.-MACARIO, Homilías espirituales, 36, 2, 1-2.

LOS MALOS PENSAMIENTOS SON EL ORIGEN DE TODO PECADO. Fuente y origen de todos los pecados son los malos pensamientos; ciertamente, si éstos no nos dominasen no habría homicidas, ni adúlteros ni nada parecido a esos pecados. Por ello debemos custodiar nuestro corazón con toda vigilancia, porque en el día del juicio el Señor "iluminará lo oculto de las tinieblas y pondrá de manifiesto las intenciones de los corazones". ORÍGENES, Comentario al Ev. de Mateo, 11, 15.

GUARDAR NUESTRO CORAZÓN Y NUESTROS LABIOS. Guardemos, pues, nuestro corazón y guardemos nuestra boca; ambos preceptos se encuentran en la Escritura: en el pasaje que estudiamos se prescribe guradar nuestra boca, mientras que en otro lugar se dice: "Con todo cuidado guarda tu corazón". Si lo guardaba David, ¿por qué tú no lo vas a guardar? Isaías era de labios impuros, como él mismo decía: "¡Ay de mí!, estoy perdido, pues soy un hombre de labios impuros..."; el profeta del Señor era de labios impuros, y nosotros ¿los vamos a tener limpios?...
Tu riqueza es tu mente, tu oro es tu corazón y tu plata es tu palabra: "Palabras puras son palabras del Señor, plata refinada en el crisol". También una buena mente es una buena posesión. En fin, es un gran tesoro un hombre sin tacha. Por tanto,  cercar esa posesión, defenderla con pensamientos, protegerla con espinos -de cuidados piadosos-, para que las pasiones desordenadas del cuerpo no la distraigan ni la hagan esclava, en fin para que los bajos instintos no la invadan, ni los que pasan por el camino saqueen su viña. Así pues, guarda el "hombre interior" dentro de ti mismo. AMBROSIO, Sobre los ministerios, 1, 3, 10.

4, 25     Que tus ojos miren de frente

EL PECADO ESTÁ EN NOSOTROS. Alguien preguntará: Entonces ¿qué es el pecado? ¿Es un animal, es un ángel, es un demonio? ¿Qué es lo que lo produce? No es un enemigo que ataque desde fuera, hombre, sino una mala semilla que crece dentro de ti. "Que tu mirada sea recta" y no habrá concupiscencia. Guarda lo tuyo, no tomes lo ajeno, y la rapiña dormirá. Piensa en el juicio y ni la fornicación, ni el adulterio, ni el homicidio, ni ninguna otra maldad se apoderará de ti. En el momento en que te olvides de Dios, entonces comenzarás a pensar cosas malas y a quebrantar los mandamientos. CIRILO DE JERUSALÉN, Las catequesis, 2, 2.

4, 26    Sopesa el sendero de tu pie, y caminarás seguro

PASOS FIRMES PARA LOS QUE COJEAN. "Llama a los pobres", es decir a los parcos en palabras, para que puedas hacerlos ricos. "A los lisiados", o sea, a los que han perdido la sensatez, para que sean curados. "A los paralíticos", a los defectuosos en palabra, para que puedan hacer los caminos rectos. "A los ciegos", a los que carecen de facultad de la contemplación, para que puedan ver la verdadera luz. ORÍGENES, Fragmentos sobre el Ev. de Lucas, 209.

PASOS FIRMES HACIA LA META. Recordamos que las divinas Escrituras proclaman lo siguiente: "Sopesa el sendero de tu pie y caminarás seguro". Ciertamente quienes honran los caminos rectos, ésos corren hacia la meta, al premio de la suprema llamada en Cristo. Por el contrario, quienes desprecian la tradición evangélica y apostólica, y honran la más nueva, inútil y verdaderamente ridícula invención de su propia mente, ésos oirán de todos: "No desplaces el lindero antiguo, el que pusieron tus padres". CIRILO DE ALEJANDRÍA, Cartas, 31, 3.

4, 27    No te desvíes a derecha ni a izquierda

DIOS DA LA GRACIA Y LA LIBERTAD. Mirad lo que nos amonesta el Espíritu Santo por Salomón: "Haz senderos rectos para tus pies y dirige tus caminos; no te desvíes ni hacia la derecha ni hacia la izquierda, y aparta tu pie de la mala senda. Porque el Señor conoce los caminos que hay a la derecha; pero son perversos los que están a la izquierda. Él rectifica tus pasos y prolongará en paz tus caminos". En estas palabras de la santa Escritura considerad, hermanos, que, si no hubiese libertad, no diría: "Haz senderos rectos para tus pies y dirige tus caminos; no te desvíes ni hacia la derecha ni hacia la izquierda". Pero si eso pudiese hacerse sin la gracia de Dios, no diría luego: "Él rectifica tus pasos y prolongará en paz tus caminos". AGUSTÍN, Cartas, 215, 5.



LA BIBLIA COMENTADA
POR LOS PADRES DE LA IGLESIA
ANTIGUO TESTAMENTO; V. 10; pp. 86-92
Obra preparada por
J. ROBERT WRIGHT
Editor general
THOMAS C. ODEN
Director de la edición en castellano
MARCELO MERINO RODRÍGUEZ